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Un latido vive en mí

Este escrito surge a partir de la inspiración de una frase especial.  "Se ha de latir fuerte para que el mundo sepa que existes" (Albert Espinosa)

Abrazado a su frazada

 Entre máscaras y barbijos, bailamos una cumbia y ahí se detuvo el tiempo. Ahí en tu sonrisa mientras olvidábamos que, en realidad, estábamos en una situación de mierda.  Pediste una de los redondos y agitamos el bracito mientras cantabas. Te sabías todas las letras pero olvidabas en segundos nuestros nombres. Tu memoria en unión directa con la música me hacía sonreír.  Creo que a mí, y a todos los que estábamos con vos, nos dejaste un gran mensaje "abraza a tu mamá y decile que la querés mucho. Porque las mamás son lo más grande que hay".  Y ahí te fuiste, abrazado a tu frazada. Lo intentamos todo, lo juro. Pero a veces, nos chocamos con grandes y fuertes paredes que no nos dejan avanzar.  Igual, mi querido Mario, por vos y por todas las personas que lo necesitan, seguiremos chocando paredes por si algún día las logramos atravesar.  Y ahí te fuiste, abrazado a tu frazada.  ---------------------- Escrito dedicado a Mario y a todas las personas que pade...

Abrazos que son hogar

Hay abrazos que son hogar, abrazos que nos descalzan, que nos permiten andar de entrecasa.  Abrazos que nos sostienen por segundos eternos, acompañados del calorcito acogedor de los cuerpos y de algún que otro suspiro.  Hay abrazos que son hogar, que relajan,  envuelven y protegen. Hay abrazos - tus abrazos - que son hogar.  Che, te abrazaría todo el día si pudiera,  es que me gusta andar descalza, de entrecasa y sentir el calorcito de tu cuerpo acompañado de suspiros infinitos.  Hay abrazos - tus abrazos - que son hogar. 

Sentir, fluir, vivir.

No suelo durar mucho tiempo con nudos en el pecho, me gusta soltarlos, buscar la manera de desatarlos, como sea, en el momento que sea. No puedo quedarme mucho tiempo en el limbo, en el limbo entre ser o estar, necesito estar y ser … sentir, fluir, vivir. Me tambaleo, empiezo a caer, me desarmo, pierdo el equilibrio … no puedo negociarlo es que ser y estar van juntos, de la mano. En el transcurso de sentir, fluir, vivir no soy la misma que ayer, tampoco la misma que dentro de un rato, me gusta mutar, explorar, trascender.

Los fantasmas disfrazados de amor.

Te juro que cuando nos mirábamos nuestros ojos brillaban.  Te juro que nuestros abrazos eran eternos.  Te juro que nuestros corazones latían en la misma sintonía.  Pero se fue … creo que nunca nadie le enseñó a quedarse.  Seguro que llevaba el alma un poco rota,  seguro que muchas veces aceptó fantasmas que utilizaron el amor como disfraz. Se fue … porque nunca nadie le enseñó a quedarse.  Se fue … porque le enseñaron que el amor duele. Ahí están, esos son, los fantasmas disfrazados de amor.  Amar no es suficiente. Precisamos saber amar …   para no aceptar fantasmas, para no necesitar huir, para aprender a quedarnos y también, para saber cuándo es mejor soltar.  Nadie nos enseña a hacernos cargo del amor que sentimos. Nadie nos enseña a quedarnos, más bien, nos enseñan a huir. Claro, en teoría, el amor duele. Ahí están, esos son, los fantasmas disfrazados de amor.  Pero escúchame, el amor no duele, el amor sana.  Es importante ...

Solo un signo de amor

  Quisiera no tener que acostumbrarme, quisiera poder ayudarte. Quisiera poder decirte que existe un futuro mejor.  Quisiera que duermas bajo un techo, que te cobijen las paredes y puedas sentir el calor de un hogar.  Ese piso frío, esa calle oscura. Ese no es tu lugar. Quisiera que esa panza sienta mariposas por amar y no dolores por falta de pan.  Te pido perdón por no poder hacer nada que te saque de ese lugar. Te pido perdón por no poder darte nada más que una sonrisa, que una mirada, que un signo de amor.  Me miraste y con tu mano me dijiste adiós. Sonreías, más allá de todo. Sentí haberte regalado un segundo de paz. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Dedicado a Alfonso, Miguel, Alejandro, Carlos, Diego, Rosa, Pirata, Antonio, El viejito, Maxi, Chaco, Walter, Esteban, Román, el coleccionista, Javier, Cristian, Eduardo, Manuel, Hayde, El Tucu , Fabián, Roberto, Graciel...

En ella, algo más que la luna.

Desde entonces entendió que nunca volvería a mirar la luna como antes. En ella había algo más que una simple luna, en ella estaba guardado todo el amor que los unía.  Y al final, la distancia no era tanta cuando, juntos, salían a mirar la luna.