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A mí soldado corazón

 A mi soldado corazón,  Querido y fiel aliado de estos tiempos, mi mejor guía y protector. Te escribo porque me es oportuno contarte que gracias a vos casi siempre estoy en el camino correcto. A veces me dejo engañar por otras cosas que no vienen al caso mencionar. Cosas que me hacen cambiar a un carril un poco tortuoso. Y sí, mi más preciada identidad no entiende de pocas sonrisas. Lo positivo es que rápidamente me doy cuenta que mi único lenguaje es el del corazón y doy saltos improvisados segura de que me vas a volver a abrazar.  Gracias por marcar mis tiempos, por sonar fuerte y hacerte escuchar. A veces soy un poco necia pero vos sos más astuto y siempre logras que te vuelva a elegir.  Gracias, mi soldado corazón, gracias por hacerme saber que el único sentido de la vida es vivir. No hay nada universal, ni manuales, ni leyes, ni normas, ni reglas de cómo vivir. El único y más preciado manual está acá, en mi pecho.             ...

Doctor, ¿Qué tengo?

 A  menudo solía sentir dolores en todas partes, dolores que ni la ciencia podía explicar. Dolía, dolía mucho. Dolía como si estuviera enferma, como si el cuerpo ya no quisiera seguir más.  Una lucha constante entre el cuerpo, el alma, la vida, la muerte. Una lucha constante entre lo real de la realidad que avala la ciencia y lo real de la realidad que avala el mero sentir. ¿Qué pasaba ahí?  Moría en cada dolor. Volvía a vivir con cada ok que le daba la ciencia tras los incontables estudios que los médicos le recomendaban hacer. Pareciera que necesitaba en cada momento un papel que dijera "estás sana, podes seguir"  ¿Realmente estaba sana? ¿Realmente estaba apta para seguir?. Lo pondría en dudas siempre que pudiera.  Solía sentir que no podía pero aún así iba y lo hacía, se daba cuenta que sí podía. ¡Victoria para ella! Vivía en lucha constante con todo eso que la empujaba a una muerte inexistente. Una muerte lenta e inútil que no merecía la pena, ni la ale...

del caos surge el orden

 ¿Alguna vez te dijeron que el desorden en tu casa era el reflejo del desorden en tu mente?  …  Se encontró habitando su caos. Decidió recorrerlo innumerables veces. Por momentos elegía huir o querer solucionarlo declarando inocentes a los platos sucios, sacándole la condena perpetua para vivir dentro de la bacha. No era suficiente con juntar fuerzas para ejercer ese simple acto. Hacía falta un poquito más.  Se encontró habitando su caos y su caos se encontró habitándola a ella. Ahí donde abrieras puertas encontrabas ropa en el piso, la toalla en la silla, los libros desparramados en la mesa, en los cajones objetos alborotados. Ahí donde abrieras puertas se descubría el mar de preguntas que habita en ella.  Se encontró abrazando su caos, se dio el suficiente tiempo para recorrer cada ambiente de la casa para ver de frente cada pregunta que la sacudía. Escuchó su caos, tenía algo importante que decirle.  Finalmente y de a poquito, cuando se sintió lista para...

Atravesando océanos

Atinó a responder que estaba bien pero solo bastaron unos segundos de reflexión para admitir que en realidad estaba atravesando océanos.  ¿Cómo se sentirá atravesar uno como para hablar en plural de ellos? Imagínate atravesar el Pacífico desde las temperaturas más congeladas cercanas a los polos a aquellas que alcanzan unos 29° cerca del ecuador. Una vuelta por la corriente en el sentido del reloj y un paso por alguna de las únicas tres conexiones para llegar al Atlántico. ¿Habrá elegido el estrecho de Magallanes, el mar de Drake o prefirió el paso artificial por el canal de Panamá?  Una vez en el Atlántico, ya un poco menos extenso que el Pacífico y el famoso escenario de la Guerra Fría, con dos mareas altas cada 24 hs lunares se deja arrastrar y desestructurar de sur a norte, va en el ritmo de sus olas dejándose llevar. Tocó fondo, tomó impulso. Conoció la oscuridad y vio la luz. Seguro era tiempo de atravesar otras olas y se sumergió por el canal de Suez que la llevaría dir...

Ley primera

Frené un segundo a pensar en él, quería homenajear su compañía.  Representé su persona en dos manos agarradas. Claro, la de él y la mía. No hay etapa en mí vida que no lo vea de mi mano,  no hay caída que no lo vea curándome las heridas con pervinox,  un beso en la frente o un abrazo de esos que sólo él sabe darme.  No hay etapa en mí vida que no lo vea de mi mano,  acompañando mis logros, celebrándolos, dándome un empujoncito para que me anime a más.  Frené un segundo a pensar en él, quería homenajear su compañía.  Representé su persona en una escena de teatro, a veces él es mí público,  otras tantas yo soy el público de él. Y unas cuantas más compartimos escenarios.  Escenas dramáticas, cómicas, trágicas, de terror. Miles de obras de teatro compartidas,  celebradas, construidas y criticadas. Miles de abrazos que cerraron historias.  No hay una sola escena en la que no estemos ahí, juntos.  Frené un segundo a pensar en él, mi ...

Lapacho - El árbol del que saltaron las flores.

¿Quién se atreve a decir que las flores  pierden su encanto al caer?  Vi muchas flores esa mañana de sol alrededor del árbol,  habían tocado tierra fértil, era tiempo de que suceda la transformación.  Me pregunto cuántas primaveras habrían florecido abrazadas a las ramitas de ese árbol,  me pregunto qué las hizo animarse a saltar de allí.  Quizás fue la cálida brisa de esa mañana que, al mover la rama, les dio el envión. Quizás era hora de saltar, esa madera ya no les pertenecía.   "A la cuenta de tres saltamos" … A la una, a las dos,  y a las tres …  que comience el viaje. 

Hoy el sol se corrió un poquito de lugar

Solo quien sabe observar se da cuenta que hoy se corrió el sol un poquito de lugar. Quizás quien sepa observar eso tenga un secreto mágico parecido al que tiene mamá cada vez que algo pasa y que sin decirle ni una sola palabra aparece a preguntar qué anda pasando adentro del pecho que, sin que haga mucho ruido, está escuchando sonar. Quizás quien sepa observar el momento justo en que el sol se opone un cachito más hacia la izquierda tenga el mismo don que esa hermana de la vida que cuando siente un poquito de silencio te pregunta si esa calma es la que antecede al huracán.