Sí, despues hay un después
Antes solía repetir en loop que despues no hay un después. Y esta vez, me puse a pensar que siempre hay un después, excepto cuando morimos. Si después el café se enfría, lo calentamos o preparamos otro. Si después las personas crecen, cambian, se alejan, las volvemos a conocer o aceptamos que ya no están más. Si despues nos transformamos, agradecemos y crecemos. Sí, despues sí hay un después. La vida siempre siempre da revancha. Ya sabemos que es la muerte la que no da segundas oportunidades. Entonces ... ¿por qué vivimos tan apurados? ¿será que de verdad creemos que después no hay un después? Me sentí intrascendente, reemplazable, fácil de olvidar. Pero después la vida siempre me dió revancha. Me invito a ver que todo gira y que tarde o temprano nos cae la ficha y las enseñanzas. ¿Por qué insistir con apurar la ficha? Cada quien con su tránsito interno.